Para los VIH positivos, encontrar el doctor ideal es clave - juntos tendrán que tomar decisiones importantes y difíciles. ésto te ayudará en la búsqueda:
1. BUSCA A UN ESPECIALISTA EN VIH. No existe una "especialidad en VIH" acreditada, pero muchos de los mejores doctores en VIH se abocan a enfermedades infecciosas o medicina interna. Para encontrarlos, contacta a la Academia Americana de Medicina y VIH (American Academy of HIV Medicine o aahivm.org; 866.242.9601) o llama a la organización de servicios para SIDA de tu localidad, la que puedes localizar llamando al 800.344.SIDA o en el Buscador de ASO de Project Inform.
"Siento que puedo decirle a mi doctora todo lo que me pasa. Ella siempre me habla de amiga a amiga. Si se entera de que no estoy tomando mis medicamentos, trata de averiguar por qué y de que yo me vuelva a encarrilar". Marvelyn Brown, Nashville, TN, Diagnosticada en 2003
2. ENTREVISTA A POSIBLES DOCTORES. Antes de comprometerte, haz las siguientes preguntas:
• "¿Cuántos pacientes con VIH ha tratado?" Los estudios demuestran que a los VIH positivos les va mejor cuando el doctor que los atiende tiene mucha experiencia con pacientes VIH positivos. • "¿Es agresivo en cuanto al tratamiento anti-VIH?" Si estás dispuesto a probar opciones experimentales o alternativas, un doctor cauteloso no será una buena opción para ti (ni viceversa). • "¿Quién manda, usted o el paciente?" Incluso si te gusta un doctor que se haga cargo, él o ella deben escuchar tus preocupaciones. Si te haces cargo de tu propia salud, tendrás ventaja contra el virus. • ¿Puedo llamarlo o enviarle un mensaje electrónico entre visitas?" La disponibilidad es muy importante.
"Recuerdo haberme sentido muy agradecido de que mi doctor fuera amigo mío y alguien con quién me podía relacionar. Hizo que la información resultara más fácil. No me volvía tan loco." - Joshua Sacks, Washington, DC, Diagnosticado en 2004
3. CONFíA EN TUS SENTIMIENTOS. Cuando hablas, ¿sientes que te escuchan? Piensas que puedes ser completamente honesto con esta persona y hablar de funciones corporales asquerosas y de problemas personales como sentirse deprimido u omitir dosis? Presta atención a tus instintos - no importa cuán brillante sea tu doctor si ustedes dos no conectan.
4. Sé TU PROPIO DEFENSOR. Los buenos doctores aman a los pacientes que están comprometidos y preparados en relación a su atención médica. Comienza un diario de tratamiento donde puedas apuntar tu historia médica previa al VIH, copias de tus pruebas de laboratorio, listado de medicamentos y suplementos, y notas sobre síntomas o preguntas que tengas. Tener toda esta información a tu alcance te ayudará a sacar el mayor provecho de tus visitas al doctor.
"[Estaba buscando] un lugar que no fuera homofóbico. Quería tratar con un personal que fuera amable con la gente gay. Hay gente que conozco de grupos con los que no me quiero encontrar y por lo tanto prefiero ir a algún lugar lejos de mi casa." - Rafael Lopez, Bronx, NY, Diagnosticado en 2003