De hecho, muchos afectados enfrentan desafíos adicionales, que incluyen otras infecciones (como la hepatitis C), efectos secundarios de los medicamentos, los efectos del envejecimiento, enfermedades cardíacas, diabetes o depresión. Por eso, es imprescindible que tú y tu proveedor de atención médica se enfoquen en el bienestar de todo tu cuerpo. La dieta adecuada, dejar de fumar, hacer ejercicio físico, dormir, controlar el estrés y el análisis cuidadoso de las terapias alternativas pueden ayudarte mucho a mantener la salud de todo tu cuerpo.
“Después de enterarme de que soy VIH positiva”, dice Hofmann, “comencé a analizar mi estilo de vida y mis hábitos relacionados con la bebida, comer, dormir y hacer ejercicio físico. Cambié algunas cosas (¡para mejor!) para brindarle a mi cuerpo toda la fuerza que necesita para combatir el VIH y para que esté en condiciones de procesar los medicamentos que debo tomar. De alguna manera, en general, ¡hoy estoy más sana que antes de infectarme con el VIH! Sin embargo, no cambié todo… aún me gustan los dulces y ver películas hasta muy tarde en la noche”.
Hofmann continúa: “El VIH me ha hecho ser más conciente, y tener más responsa-bilidad con la salud general de mi cuerpo, de la cabeza a los pies. Soy más cuidadosa sobre cosas como hacerme un Papanicolaou anual (para protegerme del cáncer de cuello uterino) y exámenes de senos. Me hago un chequeo médico una vez por año y hago lo más que puedo para evitar otras condiciones que puedan afectar mi salud. Hablar con tu proveedor de atención médica acerca del historial médico de tu familia también puede contribuir con las decisiones que hay que tomar para evitar ciertas condiciones, como enfermedades cardíacas y ciertos cánceres.
Cuando me diagnosticaron, nunca pensé que viviría lo suficiente como para experimentar los efectos secundarios normales del envejecimiento. Pero habiendo celebrado recientemente mis 40 años, ya estoy comenzando a ver cómo las cosas cambian con el tiempo y qué tan importante es ser diligente y prevenido cuando se trata de toda tu salud!
“Soy una prueba vivien-te de que la vida no termina con el diagnóstico
y que tenemos el poder de determinar la calidad de nuestras vidas”. —Nathan Townsend Diagnosticado en 1984
Dieta y ejercicio físico Las recomendaciones sobre la dieta y el ejercicio son las mismas para las personas positivas y negativas. Los nutricionistas recomiendan una dieta rica en verduras y frutas frescas y granos enteros, acompañados por proteína de pescado y carne magra. Las grasas deben provenir de aceite de oliva, pescado o nueces, y se debe evitar las grasas trans, que se encuentran en la grasa animal y en las cómidas rápidas.
Ese tipo de dieta es una buena idea para la mayo-ría de las personas con VIH, pero es mucho más importante para los que tienen diabetes y factores de riesgo cardíaco, como edad avanzada, anteceden-tes familiares y colesterol alto. Las personas con un sistema inmunológico comprometido deben evitar intoxicaciones con alimentos, como por huevos y carnes crudas y tener cuidado cuando se preparan los alimentos.
La American Health Association recomienda hacer 30 minutos de actividad física de moderada intensidad casi todos los días.
“Cuando me enteré de mi estado, leí historias de otras personas
infectadas. descubrí que el VIH no es una sentencia de muerte y que yo
no era la única viviendo con el virus”. —Lolisa Gibson Diagnosticada en el 2004
Sabiduría alternativa El término medicina complementaria y alternativa abarca muchas cosas desde masajes y acupuntura hasta hierbas y suplementos. Algunas terapias complementarias, como la medicina china o Ayurvédica, están basadas en sistemas de creencias diferentes a los de las ciencias médicas occidentales, lo que dificulta medir su efectividad de maneras tradicionales. Al igual que con la medicina tradicional, es vital estar informado.
Las encuestas muestran que muchas personas con VIH usan terapias complementarias. Es importante saber que, aunque algo sea “natural” o esté disponible sin receta o en un negocio de alimentos saludables, no significa que sea bueno para ti. Si bien la mayoría de las terapias complementarias no son dañinas, es importante que le informes a tu doctor cuáles estás tomando o planeas tomar, ya que pueden interactuar con los medicamentos anti-VIH o causar efectos secundarios como presión arterial elevada, indigestión o sedación. Busca un especialista en medicina alternativa con experiencia en el VIH; pídele a tu doctor que te recomiende alguno.
CUIDANDO TODA TU SALUD Las personas con el VIH pueden llevar vidas plenas y largas, gracias a importantes avances en el tratamiento. Pero es necesario prevenir y tratar otros problemas que puedan surgir. Aquí describimos algunos que deberías discutir con tu doctor:
Enfermedades cardiovasculares Los riesgos para el corazón son mayores entre las personas VIH positivas con antece-dentes familiares, mala dieta, hábito de fumar, y que toman medicamentos anti-VIH.
Diabetes Si no se controlan los niveles altos de glucosa (azúcar) en la sangre, se pueden generar problemas graves de salud. El riesgo puede ser mayor en personas con VIH.
Hepatitis La hepatitis C es común entre las personas positivas y es una de las causas principales de muerte relacionada con el hígado. Las hepatitis A y B también pueden causar complicaciones graves. Tu doctor debe hacerte la prueba para determinar si estás infectado; y si la prueba es negativa para la hepatitis A y B, debes vacunarte.
Problemas renales El VIH, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y ciertos medicamentos pueden abusar de los riñones. La prevención, comenzando con las pruebas rutinarias de laboratorio, es la mejor medicina.
Salud mental Las personas con el VIH enfrentan una variedad de problemas mentales, como la depresión, que si no es tratada puede llevar a una baja autoestima, dificultad para funcionar en el hogar y en el trabajo, al abuso de alcohol y otras drogas, y a la falta de adherencia al tratamiento anti-VIH.
Cáncer no relacionado con el SIDA En la actualidad, el cáncer típicamente relacionado con el SIDA, como el Sarcoma de Kaposi (SK), tiene menos posibilidades de desarrollarse gracias al poder de la terapia anti-VIH. Pero el cáncer no relacionado con el SIDA, como el del cuello uterino, hígado, pulmón y anal, está en aumento. Tu doctor debe estar alerta por si aparecen.
Please click OK to confirm your comment and confirm you accept our posting rules. Note your message will be reviewed by our staff before going live.
Previous Comments:
comments 1 - 3 (of 3 total)
daniela, , 2008-12-12 18:27:11
mi mejor amigo es VIH positivo...ha sido uno de los dolores mas grandes que he vivido, pero tambien la leccion de vida y lucha mas importante que se puede enfrentar.Con esto nada se termina, se comienza a vivir de nuevo, un volver a nacer, a vivir no en forma normal, pero si natural. Su familia no saben de su situacion, por eso es fundamental encontrar en algun ser querido especial el amor y apoyo incondicional, sin discriminaciones ni recriminaciones.Una sobredosis de AMOR,la mejor terapia.
José Luis, Lima, 2008-12-08 12:55:33
Soy cero positivo y tomo tratamiento hace un año y dos meses,en todo este tiempo lo que mas me ha ayudado es pensar que existe una posibilidad para nosotros; recuerda que la posibilidad mas grande eres tú mismo, no te dejes vencer por algo que no es mas grande que tú, sonrie y mira la vida con mucha alegría
luz, , 2008-11-17 11:09:22
me gustaria saber si en las personas con VIH se dan transtornos alimenticios