La candidiasis es una enfermedad causada por un hongo (Candida albicans). Todos tenemos este hongo en la superficie y en el interior de nuestros cuerpos. Se puede encontrar en la piel, en el estómago, en el colon y recto, en la vagina y en la boca y la garganta. La Candida albicans casi nunca hace daño y en realidad ayuda a mantener los niveles de bacteria bajo control. Sin embargo algunas veces hay un crecimiento excesivo, lo que puede causar una variedad de problemas.

Tanto las personas VIH positivas como las VIH negativas pueden desarrollar candidiasis. Muchas mujeres experimentan infecciones por hongos en la vagina, un tipo de candidiasis. De igual manera una persona puede experimentar un crecimiento excesivo de hongos en la boca o en el fondo de la garganta. El estrés, una mala dieta o la falta de descanso pueden contribuir a estos problemas. Además una persona que toma antibióticos para infecciones bacterianas, especialmente si lo hace durante largos períodos de tiempo, puede desarrollar candidiasis en la boca o en la vagina. La candidiasis en la boca (candidiasis oral) también puede ocurrir en personas que inhalan esteroides, como los que se usan para el tratamiento del asma y otros problemas pulmonares.

Una mala higiene bucal y el fumar también pueden jugar un papel en el crecimiento excesivo de los hongos en la boca. El consumo excesivo de alcohol y azúcar también han sido asociados al desarrollo de candidiasis.

Las personas VIH positivas pueden experimentar candidiasis bucal e infecciones por hongos en la vagina en cualquier momento, sin importar su recuento de células CD4. Cuanto más se dañe el sistema inmunitario, más factible es que la candidiasis oral y las infecciones por hongos vaginales ocurran y reaparezcan con frecuencia. Las personas VIH positivas con sistemas inmunitarios dañados, generalmente con un recuento de células CD4 de 200 o menor, también son más propensas a desarrollar candidiasis más profundamente en sus cuerpos, como en el esófago o en los pulmones. Al igual que con muchas infecciones oportunistas, la candidiasis generalmente mejorará o reaparecerá con menos frecuencia si la terapia antirretroviral aumenta significativamente el recuento de células CD4.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la candidiasis dependen de la parte del cuerpo que sea afectada. Si tienes cualquiera de los siguientes síntomas, debes consultar al doctor:

Candidiasis oral: Algunos de los síntomas generales de la candidiasis oral incluyen un dolor ardiente en la boca o en la garganta, alteración en el sabor (especialmente al comer alimentos picantes o dulces), y dificultad para tragar. La candidiasis oral tiene el aspecto de manchas blancas o rosa-rojizas en la lengua, las encías, los costados de la boca y el paladar y la parte posterior de la garganta. Algunas veces la candidiasis oral puede causar que las esquinas de la boca se ajeen, resquebrajen y lastimen (cheilitis angular).

Candidiasis vaginal: El síntoma más obvio de la candidiasis vaginal es un flujo blancuzco y espeso que se parece al queso “cottage”. También puede causar picazón y ardor en o alrededor de la vagina, así como un sarpullido y molestias en los labios exteriores de la vagina (la labia). Las mujeres VIH positivas son más propensas que las mujeres VIH negativas a experimentar infecciones recurrentes por hongos en la vagina.

Candidiasis esofágica: Este es un tipo de candidiasis que ocurre en la parte profunda de la garganta y no siempre es visible al mirar dentro de la boca. Puede causar dolor de pecho, así como dolor y dificultad al tragar. La candidiasis esofágica es mucho más común en las personas VIH positivas con un sistema inmunitario suprimido.

¿Cómo se diagnostica la candidiasis?

La mayoría de las veces, un médico puede diagnosticar la candidiasis simplemente al mirar dentro de la boca, el fondo de la garganta o en la vagina. Algunas veces es necesario raspar el crecimiento del hongo para enviar una muestra al laboratorio.

Se usan rayos X y un microscopio especial, llamado endoscopio, para buscar la candidiasis en la profundidad de la garganta.

¿Cuál es el tratamiento para la candidiasis?

Así como hay tres tipos diferentes de candidiasis, también hay tres formas algo distintas de tratar la enfermedad.

Tratamiento para la candidiasis oral

El método más común para tratar la candidiasis oral es utilizar un medicamento líquido con el que se enjuaga la boca, el que luego se traga, o una pastilla que se chupa, se disuelve en la boca y luego se traga. El tratamiento que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los EE.UU. (CDC, siglas en inglés) recomiendan como el más efectivo y mejor tolerado es:

Fluconazole (tabletas de Diflucan): Diflucan es una tableta que debe tragarse. Los estudios han demonstrado que es tan efectiva como clotrimazole y nystatin, pero es más conveniente y mejor tolerada. La dosis es generalmente 100 mg por día durante 7 a 14 días.

Los tratamientos alternativos incluyen:

  • Clotrimazole (pastillas de Mycelex): Estas pastillas se usan cuatro o cinco veces al día durante una a dos semanas. Las pastillas deben disolverse lentamente en la boca y no se deben masticar ni tragar enteras. Clotrimazole puede causar dolor de estómago.
  • Nystatin (Mycostatin líquido o en pastillas): Nystatin está disponible en versión líquida y en pastillas. La dosis líquida es de 5 mililitros cuatro veces por día durante una a dos semanas; se debe enjuagar la boca lentamente con el medicamento, por tanto tiempo como sea posible (unos minutos) y luego se traga. Se toman una o dos pastillas de cuatro a cinco veces por día, durante 7 a 14 días; se deben disolver en la boca lentamente y no se deben masticar ni tragar enteras.
  • Itraconazole (suspensión líquida de Sporanoz): Este medicamento es un líquido que se debe tragar. Si bien es tan efectivo como los tres medicamentos listados previamente, no es tan bien tolerado como las tabletas de fluconazole.
  • Cápsulas de ketoconazole (Nizoral) o itraconazole (Sporanox): Estas cápsulas, que se deben tragar, son menos efectivas que fluconazole. Sin embargo, son opciones alternativas si no se pueden usar ninguno de los cuatro medicamentos listados arriba.

Otro tratamiento posible para la candidiasis oral es la violeta de genciana (Genapax). Esta es una tintura a base de alquitrán mineral que se puede comprar en algunas farmacias, locales de alimentos saludables y otros lugares donde venden terapias complementarias/alternativas. La violeta de genciana ensucia mucho y puede manchar la ropa, debe utilizarse con cuidado. Para la candidiasis oral, una de las mejores maneras de aplicar la tintura es usando un isopo. Sumerge el isopo en la tintura y cubre las manchas de candida en la boca. Lo mejor es no tragar el medicamento, ya que puede causar dolor de estómago. La violeta de genciana también puede manchar el interior de la boca, pero esto desaparece con el tiempo.

Tratamiento para la candidiasis vaginal

El método más común para tratar las infecciones por hongos en la vagina es utilizar una crema medicinal o un supositorio que se inserta en la vagina. Los tratamientos más comunes para la candidiasis vaginal están disponibles sin receta y pueden comprarse en muchas farmacias, Muchas cremas vaginales y supositorios pueden debilitar los condones y los diafragmas, lo que puede aumentar el riesgo de embarazo y de transmisión del VIH.

  • Clotrimazole (crema Gyne-Lotrim): Cinco gramos de esta crema se aplican todos los días, utilizando un aplicador especial durante 7 a 14 días.
  • Clotrimazole (supositorios vaginales Mycelex): Disponible en supositorios de 100 y 500 mg. y están disponibles con receta. Los supositorios de 100 mg se usan todos los días durante siete días. Alternativamente, se pueden usar dos supositorios de 100 mg. todos los días durante tres días. El supositorio de 500 mg. es mucho más poderoso que el de 100 mg. y sólo es necesario insertarlo una vez.
  • Miconazole (crema vaginal Monistat): Se aplican cinco gramos de esta crema todos los días, utilizando un aplicador especial, durante siete días.
  • Miconazole (supositorios vaginales Monistat): Disponibles en potencias de 100 mg, 200 mg. y 500 mg. Los supositorios de 100 mg. y de 200 mg. son de venta libre y los de 500 mg. están disponibles con receta. Los supositorios de 100 mg. se usan una vez al día durante siete días y los supositorios de 200 mg. se usan una vez al día durante tres días. El supositorio de 500 mg. sólo debe insertarse una vez.
  • Terconazole (cremas Terazol 3 y Terazol 7): Terazol 3 contiene una dosis más alta de terconazole que Terazol 7. Terazol 7 se aplica todos los días, utilizando un aplicador especial durante siete días. Terazol 3 se aplica todos los días durante tres días.
  • Terconazole (supositorios de Terazol 3): Estos supositorios contienen 80 mg. de terconazole y se insertan todos los días durante tres días.
  • Tioconazole (pomada Vagistat): Esta pomada contiene 300 mg. de tioconazole y se inserta sólo una vez utilizando un aplicador especial.
  • Butoconazole (crema Femstat): Se aplican cinco gramos de esta crema con un aplicador especial todos los días durante tres días.

Al igual que con la candidiasis bucal, si las infecciones por hongos en la vagina no desaparecen al usar estas cremas o supositorios, o si la infección regresa pronto después de que se termina el tratamiento, un doctor puede recetar medicamentos más potentes como nystatin (Mycostatin) líquido, itraconazole (Sporanox) líquido, o fluconazole (Diflucan) tabletas. Las mujeres embarazadas no deben utilizar estos medicamentos orales. Pueden dañar al feto en desarrollo.

Otro tratamiento posible para las infecciones por hongos en la vagina es la violeta de genciana (Genapax). Esta es una tintura hecha a base de carbón mineral que se puede comprar en algunas farmacias, tiendas de alimentos saludables y otros lugares donde se venden terapias complementarias o alternativas. Genapax se puede comprar en versión tampón; cada tampón contiene 5 mg. de violeta de genciana. Los tampones de violeta de genciana pueden ensuciar y manchar la ropa y la ropa interior. Se deben utilizar e insertar con cuidado. Para tratar las infecciones vaginales por hongos, los tampones de violeta de genciana se insertan una o dos veces por día durante una a dos semanas.

Tratamiento para la candidiasis esofágica

Debido a que la candidiasis esofágica se considera más grave, se encuentra más profunda en el cuerpo y es más difícil de tratar que la candidiasis y las infecciones vaginales por hongos, generalmente se necesitan medicamentos más potentes, se utilizan dosis más altas que las que se usan para tratar la candidiasis oral o vaginal. Estos medicamentos pueden causar un aumento en las enzimas hepáticas. También pueden interactuar con otros medicamentos, incluyendo los inhibidores de la proteasa, los inibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa, así como con ciertos antihistamínicos y calmantes. Asegúrate de consultar con tu médico acerca de otros medicamentos que estés tomando antes de tomar estos tratamientos anti-fúnguicos.

  • Fluconazole (Diflucan): Para tratar la candidiasis esofágica, se aplica una solución intravenosa o se toma una tableta de 200 mg de fluconazole una vez por día durante dos o tres semanas. Fluconazole se considera la primera opción para el tratamiento de la candidiasis esofágica, porque los niveles sanguíneos de fluconazole fluctúan menos que itraconazole o ketoconazole.
  • Itraconazole (Sporanox): Este medicamento se usa frecuentemente para tratar la candidiasis esofágica. Muchos médicos ahora recomiendan utilizar la versión líquida (solución itraconazole cyclodextrin). Si se usan las tabletas de itraconazole, a menudo se toman con una tableta de otro medicamento, flucytosine (Ancobon), para aumentar la efectividad. Para la candidiasis oral, la dosis de itraconazole generalmente es de 100 mg. por día durante una a dos semanas. Para la candidiasis esofágica la dosis es generalmente de 200 mg. por día durante dos a tres semanas. Las tabletas de itraconazole deben tomarse con alimentos; itraconazole líquido debe tomarse con el estómago vacío.
  • Ketoconazole (Nizoral): se toman 400 mg. de Nizoral todos los días por tres o cuatro semanas. Este medicamento interactúa con muchos medicamentos antirretrovirales. Puede aumentar los niveles en la sangre de indinavir (Crixivan), saquinavir (Invirase) y amprenavir (Agenerase). Ritonavir (Norvir) puede aumentar la cantidad de ketoconazole en la sangre y por este motivo la dosis diaria de ketoconazole no debe exceder los 200 mg.

Tratamiento para la candidiasis grave o resistente a los medicamentos

Algunas veces la candidiasis puede volverse resistente a los medicamentos “azole” (todos los listados arriba) o es tan grave que no puede ser tratada adecuadamente utilizando cualquiera de estos tratamientos. Como resultado de esto, a menudo se usa un medicamento llamado amfotericin B. Generalmente se administra en el hospital a través de una línea intravenosa. Las dos clases de amfotericin B son amfotericin B estándar (Fungizone) y amfotericin liposomal B (Abelcet, AmBisome, Amfotec).

Amfotericin B puede causar graves efectos secundarios, incluyendo daño renal, reacciones alérgicas (por ejemplo, fiebre, escalofríos, alteración en la presión arterial), daño en la médula, náusea, vómitos y dolor de cabeza. El riesgo de daño renal aumenta si se combina amfotericin B con cidofovir (Vistide) or ganciclovir (Cytovene), dos medicamentos que se utilizan para tratar el CMV (citomegalo virus) y pentamidina (NebuPent), un medicamento para tratar el PCP. El riesgo de daño en la médula aumenta si se toma amfotericina B al mismo tiempo que AZT (Retrovir), flucytosine (Ancobon), o ganciclovir.

En general, las marcas de amfotericina B liposomal son menos tóxicas que la amfotericina B estándar. Sin embargo la amfotericina B estándar actúa más rápido que cualquiera de los medicamentos liposomal y es generalmente el medicamento elegido cuando la candidiasis u otras infecciones por hongos son graves y representan una amenaza inmediata contra la vida.

¿Cuál debería ser el tratamiento para la candidiasis en las mujeres embarazadas?

Debido a que muchos de los medicamentos que se usan para tratar las infecciones por hongos pueden ser tóxicos para el feto en desarrollo, los CDC recomiendan que siempre que sea posible se usen tratamientos tópicos, como las cremas vaginales o los supositorios para la candidiasis vaginal.

¿Se puede prevenir la candidiasis?

No hay un método que garantice la prevención absoluta de la candidiasis oral, o de las infecciones vaginales por hongos, ni de las formas más graves de candidiasis. Es más posible que estas infecciones ocurran en personas VIH positivas con sistemas inmunitarios suprimidos (menos de 200 células CD4). Aunque una forma de prevenir el desarrollo de la candidiasis es manteniendo saludable el sistema inmunitario, por ejemplo mediante el uso de medicamentos antirretrovirales, reduciendo el estrés, comiendo bien y descansando lo suficiente.

Aún existe un debate acerca del uso de medicamentos anti-hongos para prevenir la candidiasis. Se han hecho algunos estudios que demuestran que fluconazole (Diflucan) puede reducir el número de infecciones por hongos en la boca o en la vagina entre las personas VIH positivas con un sistema inmunitario comprometido. Sin embargo, es posible que el uso prolongado de fluconazole, o cualquiera de los medicamentos “azole”, cause el desarrollo de Candida albicans resistente a los medicamentos. Ésto puede evitar que los medicamentos funcionen correctamente cuando más se los necesita. Por este motivo, muchos médicos no recomiendan el uso conínuo de estos medicamentos para la prevención de la candidiasis. Sin embargo el uso prolongado o contínuo de anti-hongos puede ser la mejor opción para las personas con un historial de brotes frecuentes de candidiasis oral o infecciones por hongos en la vagina.

Hay varios consejos de salud que todas las personas VIH positivas deben considerar para ayudar a prevenir la candidiasis:

  • Vigila tu dieta: evitar los alimentos com mucho azúcar, lácteos, levadura, trigo y cafeína, puede ayudar. Se cree que esta clase de ingredientes promueven el crecimiento fúnguico excesivo.
  • Come yougurt: Muchos expertos también recomiendan comer mucho yogurt que contenga Lactobacillus acidophilus, una “buena” bacteria que se cree que mantiene a raya a la Candida albicans. No todas las marcas de yogurt contienen esta bacteria, por eso asegúrate de que el envase diga que “contiene Lactobacilus acidofilus”.
  • Practica una buena higiene bucal: Esto incluye cepillarte los dientes periódicamente, usar hilo dental, usar un enjuage bucal antiséptico (ej. Listerine), y reducir/eliminar el uso de productos con tabaco, como el tabaco de mascar y los cigarrillos.
  • Para las infecciones vaginales por hongos: Para ayudar a reducir el riesgo de desarrollar infecciones vaginales, usa ropa suelta hecha de fibras naturales y ropa interior con una almohadilla de algodón. También evita los tampones con desodorantes y los desodorantes femeninos en aerosol.

¿Existen tratamientos experimentales?

La candidiasis es un problema para mucha gente, sin importar que estén o no infectados con el VIH. Esto es especialmente cierto para las personas que tienen cepas de candida que son reistentes a los medicamentos disponibles en la actualidad. Aunque siempre hay medicamentos en desarrollo para la candidiasis y otras infecciones por hongos.

Si quieres averiguar si eres elegible para participar en estudios clínicos que cubran nuevos tratamientos para la candidiasis, visita ClinicalTrials.gov, un sitio de los Institutos Nacionales de Salud de los EE.UU. El sitio cuenta con información sobre todos los estudios relacionados con el VIH en los Estados Unidos. Para obtener más información, puedes llamar a su línea gratuita al 1-800-HIV-0440 (1-800-448-0440) o enviar un email a contactus@aidsinfo.nih.gov.

Last Revised: March 31, 2017