Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) estiman que hay aproximadamente 1.1 millón de personas VIH positivas en los Estados Unidos. De ese número, los CDC estiman que uno de cada cinco (21 por ciento) no conocen su estado de VIH.

Hacerse la prueba del VIH es una medida inteligente. Y es fácil. Aún así muchas personas evitan hacerse la prueba por una variedad de motivos. A algunos la idea de hacerse la prueba les causa tanto miedo que no se la hacen, mientras que otros piensan que la prueba del VIH es innecesaria porque creen que no corren riesgos.

Pero la verdad es que cualquiera se puede infectar con el VIH. Algunos grupos demográficos pueden verse más afectados que otros, pero los factores de riesgo son los mismos para todos.

Cuando se trata de hacerse la prueba de VIH, el viejo dicho “saber es poder” sigue siendo válido. Conocer tu estado de VIH, ya sea negativo o positivo, te pone en una mejor posición para proteger tu salud y la salud de tus parejas sexuales. En este momento no existe una cura para el VIH/SIDA pero existen medicamentos disponibles que permiten que las personas VIH positivas vivan una vida normal y saludable. Y conocer tu estado con respecto al VIH hace que sea menos posible que transmitas el VIH a otros.

Los CDC recomiendan que todas las personas de entre 13 y 64 años se hagan la prueba del VIH al menos una vez, sin importar que se perciba un riesgo. Además, deberías hacerte una prueba de VIH si cualquiera de las siguientes situaciones se apliquen a ti:

  • Eres sexualmente activo/a, particularmente si has tenido tres o más parejas sexuales en los últimos 12 meses.
  • Has tenido sexo sin protección con alguien que es VIH positivo o alguien de quien no conoces su estado de VIH
  • Has compartido agujas o jeringas para inyectarte drogas (incluyendo esteroides u hormonas), o si han usado equipos no esterilizados para hacerte un piercing o un tatuaje.
  • Eres un trabajador de la salud que ha tenido un accidente de trabajo, como por ejemplo haber tenido un contacto directo con sangre o haberse pinchado con una aguja u otro objeto que pudiera estar contaminado.
  • Estás embarazada o estás considerando quedar embarazada.
  • Has sufrido una agresión sexual.
  • Has intercambiado sexo por comida, refugio, drogas o dinero.
  • Te han diagnosticado o has buscado tratamiento para una infección de transmisión sexual como la sífilis o los herpes.
  • Te han diagnosticado o has buscado tratamiento para la hepatitis o la tuberculosis.
  • Tienes cualquier motivo para no estar seguro de tu estado de VIH.


Si eres un hombre gay o bisexual sexualmente activo, puede ser beneficioso hacerte la prueba del VIH cada tres a seis meses.

Si has participado en actividades que te hayan puesto a riesgo de infectarte con el VIH, también puedes haberte expuesto a otras ITS. Algunas de estas pueden ser bastante graves y requieren un tratamiento inmediato. Si te estás por hacer la prueba del VIH, deberías hablar con tu proveedor de atención médica sobre la posibilidad de que estés corriendo un riesgo y deberías hacerte la prueba para estas ITS.

 

¿Qué tipos de pruebas hay para el VIH?
Existen distintos tipos de pruebas que pueden usarse para determinar si tienes VIH. La primera prueba desarrollada continúa siendo la que se usa más frecuentemente para la detección inicial de la infección con el VIH: el ensayo de inmunoabsorción enzimática, o ELISA o EIA, como se la conoce más comúnmente.

Hay una variedad de pruebas ELISA/EIA disponibles. Algunas requieren una extracción de sangre de una vena. La muestra se envía a un laboratorio para analizarla, y los resultados están disponibles en una a dos semanas.

Muchos puestos de pruebas ahora usan pruebas rápidas orales o con una pinchazo en el dedo. La prueba oral por ejemplo, consiste en pasar un isopo por la parte superior e inferior del interior de la boca. La muestra se pone en una pipeta de estudio, y los resultados se obienen en 20 a 40 minutos.


Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés), recomendaron recientemente un nuevo protocolo para las pruebas de VIH para que los laboratorios aprovechen los avances tecnológicos y puedan identificar mejor los casos de virus agudo o muy reciente. Estas nuevas pruebas de “cuarta generación” buscan los anticuerpos del virus en muestras de sangre, y lo que se conoce como el antígeno del VIH-1 p-24, que aparece en la sangre antes que los anticuerpos.


El tiempo que demora el cuerpo en producir anticuerpos después de que comienza la infección con el VIH se conoce como “período ventana”. Para la gran mayoría de las personas que contraen el virus, los anticuerpos se desarrollan dentro de las cuatro a seis semanas después de haberse expuesto. Algunos demorarán un poco más en desarrollar los anticuerpos. Hasta que los anticuerpos estén presentes, una prueba ELISA dará resultados negativos para el VIH. Por eso si alguien realmente contrajo el virus pero aún no ha desarrollado anticuerpos, al hacerse una prueba ELISA, puede obtener un resultado falso negativo.

Las pruebas de VIH más nuevas detectan la infección a partir de aproximadamente tres semanas después de la exposición al virus; con las pruebas de VIH más antiguas, el período ventana puede ser tan largo como tres semanas. La identificación de casos agudos de VIH es crucial para la prevención del VIH porque generalmente la carga viral es muy alta durante ese período de la infección, lo que hace a esa persona mucho más propensa a transmitir el virus.


Debido a este período ventana, es importante saber qué prueba de VIH usa tu proveedor de atención médica. Con las pruebas más antiguas, hacerse la prueba antes de los tres meses puede darte resultados poco claros o un falso negativo.


Si la prueba inicial de VIH es positiva, el siguiente paso es realizar un análisis inmunológico de diferenciación de anticuerpos VIH-1/VIH-2 para determinar si el individuo es portador del VIH-1 o VIH-2. Esta prueba produce resultados más rápidos que la prueba Western Blot que se recomendaba antes.

Si el resultado del segundo paso de prueba es indeterminado o negativo, entonces los CDC recomiendan una prueba de ácido nucleico. Un resultado negativo de esta prueba indica un resultado falso positivo de la prueba anterior, lo que significa que el individuo no tiene el VIH. Un resultado positivo indica infección aguda.

Ninguna prueba de diagnóstico será 100 por ciento confiable, pero si obtienes un resultado negativo en el momento apropiado (por ej. 3 semanas después de una posible exposición al virus con las pruebas más nuevas para el VIH o 13 semanas después de una posible exposición al virus con las pruebas para el VIH más antiguas), puedes considerar que es una confirmación confiable de que eres VIH negativo.

¿Cuál es la diferencia entre las pruebas anónimas y las confidenciales?
Con las pruebas anónimas no tienes que darle tu nombre a nadie. Con las pruebas confidenciales, tú provees tu nombre durante el procedimiento de la prueba, pero el sistema de atención médica y las agencias de salud gubernamentales tienen la obligación legal de mantener la confidencialidad de tu información, no pueden permitir que se haga de conocimiento público.

En los Estados Unidos, la Ley de Transferibilidad y Responsabilidad del Seguro de Salud de 1996 (HIPAA, siglas en inglés) asegura que tus archivos médicos se mantengan confidenciales. En términos generales, sólo tu doctor o la institución donde te hagas la prueba tienen acceso a tu historia médica. Sin embargo muchos estados han elegido usar un reporte de nombres, lo que significa que si has resultado positivo en tu prueba de VIH, los resultados de tu prueba y tu nombre serán reportados a los departamentos de salud locales y de estado por motivos de vigilancia. El departamento de salud del estado luego elimina toda la información personal acerca del resultado de tu prueba (nombre, dirección, etc.) y comparte la información con los CDC para que estos puedan monitorear las tendencias del VIH a nivel nacional.

Debido a que las leyes cambian de estado a estado, si te preocupa la anonimidad o la divulgación, deberías contactar al departamento de salud local o a la línea de ayuda telefónica de cualquier organización de servicios para el SIDA para averiguar qué dice la ley en tu área y dónde puedes obtener una prueba anónima.

Usar una prueba casera (en casa) o ir a un centro de pruebas anónimo, que están disponibles a través de los departamentos de salud de todos los estados, son buenas maneras de hacerte la prueba anónimamente, esto significa que no es necesario usar tu nombre para hacerte la prueba. Tendrás una conversación con un consejero, pero tu identidad estará protegida.

¿Dónde puedo hacerme la prueba?
La prueba del VIH está ampliamente disponible en muchas instituciones de salud, en prácticas médicas privadas, clínicas de salud públicas, salas de urgencias de hospitales, farmacias y centros móviles de pruebas que dependen de clínicas y organizaciones de salud.

Los CDC han dado instrucciones para que los proveedores de atención médica realicen la prueba del virus a todos sus pacientes, sin importar que hayan reportado comportamientos sexuales o de uso de drogas conocido por transmitir el virus. Lamentablemente aún hay muchos proveedores de atención médica que no siguen estas instrucciones, lo que significa que existen muchas personas que viven con el VIH sin saberlo y continúan sin ser diagnosticadas.

Los residentes de Estados Unidos pueden comprar equipos para recolectar pruebas con los que pueden enviar una muestra de sangre a un laboratorio para ser analizada y obtener el resultado. Desde octubre de 2012, los residentes de Estados Unidos también pueden comprar un equipo completo para hacerse la prueba en casa que puede proveer resultados en 20 a 40 minutos.

La consejería es una parte importante de hacerse la prueba del VIH. Puede hacerse en persona con un doctor, en un sitio de prueba con un consejero, o por teléfono con un consejero que trabaje para una compañía que provea los equipos de prueba caseros. Estas conversaciones juegan un papel valioso al informar a cualquier persona que obtenga resultados negativos cómo mantener su estado negativo y aconsejando a aquellos que resulten positivos acerca de la atención de su salud.


Cada estado tiene su propia línea de ayuda telefónica donde puedes obtener información acerca de dónde hacerte la prueba, incluyendo puestos de pruebas anónimas, en aquellos estados donde las pruebas anónimas estén disponibles.

Puedes buscar en el Directorio de Servicios de Salud de POZ para encontrar puestos de pruebas en tu zona.

Algunos números telefónicos útiles:

Líneas de ayuda telefónica de los CDC para información sobre pruebas de ITS y SIDA:
1-800-342-2437 (English)
1-800-344-7432 (Español)

Last Revised: January 18, 2017