Hoy mientras escribo esto... faltan exactamente una hora antes de que sea el 13 de Marzo del 2009. La fecha exacta en la que fui diagnósticado seropositivo hace dos años atrás. Es muy probable que hasta que termine de escribir este blog 22:56 y lo publique, ya haya cumplido dos años viviendo con una enfermedad crónica y potencialmente mortal en mi sangre.


Me parece mentira que ya sean dos años después... es como si fuera ayer que todo pasó... como si en solo un abrir y cerrar de ojos pudiera estar ahí otra vez... en el laboratorio... cuando la imbécil enfermera me lanzó los resultados del examen en una hoja completamente abierta sin sobre ni nada (el sobre me lo lanzó después... maldita perra) y me miraba con ojos de desprecio... POSITIVO. ¿¿Perra infeliz que es que no te enseñaron que un examen de Elisa no puede dar positivo?? Solo da reactivo o no reactivo. Hasta yo sé más que la burda esa del laboratorio. Bueno... eso es ahora... porque en aquella época no sabía nada... Yo creo que la ignorancia es la amiga de la calamidad (me lo acabo de inventar... debería patentar estas cosas que se me ocurren).


Es un raro sentimiento cumplir dos años con un virus como este en la sangre... por un lado sientes que el tiempo ha pasado muy rápido... no porque haya sido asi, sino porque los sucesos del diagnóstico se quedaron muy marcados en mi memoria... tanto que podría pensar que sucedió ayer... y tanto que podría casi repetir con lujo de detalles las palabras que recibi durante las primeras semanas indicandome que efectivamente estaba infectado. ja!. ¿Quién se olvidaría de eso?. Pero al mismo tiempo aún cuando lo percibo como un corto tiempo, como si hubiera sido ayer... siento que ese tiempo no es suficiente para contener toda la carga emocional que he vivido, sufrido y sobrevivido durante estos dos años. Tristeza... llanto... depresión... furia... rabia... rebeldía... culpa... suicidio.... esperanza.... melancolía.... amor.... decepción.... miedo.... terror... pánico.... paz.... confusión.


Cuando escribes sobre tu vida con un virus o con algo como esto...es imposible ser 100% fidedigno, en el sentido que aunque te esfuerces... no puedes realmente transmitir en palabras todo lo que has vivido y sentido... y sufrido y anhelado y extrañado... y temido. Uno intenta contar todo... pero las palabras no llegan a transmitir la magnitud ni la intensidad de lo que uno está viviendo... y en ese cúmulo de emociones como si fuera un tornado... muchas historias se quedan al margen. Esa es otra razón de que aunque uds. saben mucho... no lo saben todo. Cuando uno escribe a veces las emociones simplemente bloquean la memoria... sistema de seguridad del cerebro para evitarte sufrir un dolor que talvez no puedas aguantar. O enfrentar emociones que talvez no puedas canalizar totalmente bien.


Hay una historia al aire que creo que nunca publiqué en este blog. Mi amigo Dario que tiene no se cuantos años viviendo con esto pero que fue una de las primeras personas que me ayudó cuando me enteré esto, me contó durante mi primera semana de diagnósticado esta historia suya:


"Tienes que estár preparado para cuando llegue el día que puedas realmente aceptarlo. Pero yo ya lo acepté -respondí yo-. No es así, solo lo habrás aceptado cuando hayas interiorizado realmente lo que te ha pasado y puedas ver la magnitud de los hechos.... y cuando te permitas llorar de verdad. ¿Cómo así? ¿a qué te refieres? -pregunté yo-. A mi me pasó un día, casi dos meses después de diagnósticado -respondió Dario-. Había ido a un evento en la Alianza Francesa y estaba de lo más calmado... y al salir... comencé a caminar... y de repente.... me desmoroné en el piso y comencé a llorar. Sin poderme contener. No sé cuanto tiempo estube ahí llorando... solo sé que ese día logré realmente comprender lo que me había sucedido y aceptarlo".


Y bueno, en dos años... llanto ha habido en cantidades industriales. Incluso el año pasado en esta fecha lloré. Lloré el 7 de marzo que era el día que conmemoraba el día que primero me enfermé. Y lloré mañana, el día que se cumplía un año... había una gran tristeza almacenada en mi. Y simplemente fluía sin poderla contener... y sin esperar que tuviera tanta tristeza dentro. Pero en estos dos años he aprendido a perdonarme muchas cosas... aprendí a perdonar eso de que los hombres no lloran, aprendí a ver que la gente que uno estima a veces te quiere pero no lo suficiente como para cuidar su vocabulario cuando se refieren a tu orientación sexual o tu estado de salud, aprendí que aún tus amigos... no todos, pero algunos no son lo suficientemente leales como para mantener tu estado de salud en secreto. También aprendí que aunque con los años hay gente que lo acepta un poco más... aún hay muchos ignorantes.. incluso doctores. Y aprendí que nunca nada volverá a ser igual... Aprendí que todos aún me temen un poquito... incluso los que me aceptan. El otro día sali a tomar unas cervezas con unos amigos, no todos saben de mi salud... y en medio de la euforia y los tragos estaba hablando y sin querer golpié un vaso y se rompió... alguien exclamó “te cortaste!!” y una amiga que sí sabe de mi salud puso cara de pánico.. ¡¡QUEEE TE CORTASTE!!!..ejem... pero no, no me había cortado. Ahí recordé que la gente aún teme un poco lo que no conoce bien... pero aún así, mis amigos luchan contra el miedo y eso se les agradece. En estos dos años aprendí más que nada que sea como sea... el que estes bien o mal, solo depende de ti.


Yo temía mucho morir al cumplir 6 meses con esta enfermedad. Temía mucho morir antes o después de ese lapso, en especial porque uno de mis amigos Ricardo, que no sabe de mi salud, siempre comentaba que tenía amigos que habían tenido hiv ... pero por alguna razón ya todos habían muerto. Familias enteras... jóvenes profesionales.... era como si las únicas personas que tuvieran hiv ya se hubieran ido a la tumba. También temía tener que comenzar medicinas pronto. No soy bueno con esas cosas. En fin, temía muchas cosas y gracias a Dios no sucedieron. Y a pesar de todo me ha ido bien... mi salud bien, en teoría... ya no me enfermo tanto... estoy gordo... nadie sospecha... tengo un trabajo más o menos bueno.... me reconcilie con alguien a quien quiero pero que no sabe de mi salud (en fin... nada es perfecto). Claro que no tengo ni la más mínima idea de como están mis defensas o que tan bien o mal estoy con este virus ya que tengo MÁS DE UN AÑO sin cobertura médica y sin hacerme examenes. Pero vivo en América Latina... ¿acaso pensaban que acá la gente vivía feliz y con medicinas?. Por favor... mejor lean el cuento de caperucita roja.


En fin, hay una cosa que yo siempre me prometi hacer fue... NUNCA celebrar los “aniversarios de hiv” porque no valen la pena... uno no celebra un holocausto, solo marco el día porque esta es una carrera de resistencia... una competencia de supervivencia... y dos años tienen su mérito. ¿Pero celebrar o hacer algo especial por esto? NUNCA. JAMÁS. Simplemente diré...ya vine, ya me fui.


Y si en el fondo... pudiera talvez concederseme una petición... un deseo que se hiciera realidad. Aunque fuese solo uno en esta noche. No pediría la cura para esta enfermedad... esa con el tiempo la encontraremos... el ser humano tiene el don divino de crear... y crearemos una cura... de algún modo. Pero si pudiea pedir algo en este momento sería:


Que nadie más, nunca más, jamás! en el mundo se volviera a infectar de hiv.


¿Y por qué pido por otros y no por mi mismo?. Porque después de dos años viviendo con Hiv... comprendes y aprendes... que nadie puede ser tan vacío y egoista de preocuparse únicamente por su vida. En especial después que has aprendido lo que es sentir que tu tiempo se te escapa de las manos.


Dos años después y mi vida continúa... que gusto!!. Sí lloré un poquito ahorita... pero fueron solo unas lagrimitas... mi corazón está en paz conmigo mismo y con el mundo. Lo que tenga que ser será... pero mientras tanto... viviré mi vida lo mejor que pueda.


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El domingo pasado salí a jugar futboll por primera vez en como 4 o 5 años, con mis amigos y amigas participamos en un campeonato mixto... claro que sali golpeado (una chica me pateo en la canilla.. buu, pero me diverti mucho). Mañana en la mañana comienzo a nadar :) 8am una hora dos días a la semana y también comenzaré gimnasio tres días a la semana. El día que la muerte venga a buscarme me va a encontrar muy guapo jajajajajajaja. En realidad... me va a encontrar decidio a luchar hasta el final. Porque no te has ido hasta que te has dado por vencido. Y eso no sucederá hoy.


Un abrazo a todos.